El distrito nocturno
En esto días, hemos tenido grandes espectáculos: concierto salsero con espera de ver gemelos y de paso a JLo luego de dar a luz (diganlo, quieren verla deforme y llena de estrías), uno romanticón recordando que por amor haríamos cualquier cosa..."Todo lo que hago, lo hago por tiii", y claro, la boda del año, en que Juan Diego nos hizo soñar que el cuento infantil podría ser una realidad (para algunas, obvio).
Lima, que muchos años, llamaron tal vez con justa razón; Lima la Horrible, se ha vuelto una ciudad de ambiente ideal para las almas nocturnas siempre en búsqueda de entretenimiento, ocio y cultura. Por tal, debo mencionar que en los últimos días, ha llegado a mis oídos, que se hará una fiesta bohemia en las calles de Miraflores al mejor estilo de las grandes ciudades como París, Madrid o Roma.
Una iniciativa, que desde este pequeño espacio, aplaudo de pie. Miraflores, es el distrito que desde hace muchos años, se ha vuelto el punto de encuentro de extranjeros o no, amantes de la noche. No sólo hablo de excelentes discotecas (incluídas las que, el homofóbico alcalde quiso cerrar sin éxito), pubs con tragos y luces muy llamativas y de los otros no tan atractivos a simple vista pero con precios favorables a los universitarios (como los huecos de Berlín), y claro, teatros - restaurantes - heladerías - fast food - cafés - cines - es decir, todo lo que imagines.
No hay límites de edad, he visto en Larcomar a pequeños gritando en los juegos devorando una hamburguesa mientras los padres toman un cerveza al frente en el Tony Roma`s, o a pareja de adultos mayores ( si los llamo de otra forma, me matan algunos), muy tomaditos de la mano saliendo a las once de la noche de Cineplanet del Óvalo Gutierrez.
Yo he tenido la oportunidad de vivir en ese maravilloso distrito, por un poco más de un año, y caminar por sus calles, eran una delicia. No importaba la hora, siempre había un lugar que me acogiera con los brazos abiertos. He estado sola, acompañada, y en ambos casos, me sentía relajada y con pilas renovadas, porque el ver a la gente pasándola bien, es también un buen empuje para salir adelante.
Cada uno de nosotros, tiene recuerdos memorables en la linda Miraflowers; como la primera borrachera en serio: trago Cucaracha, Santiago Maguill y un encededor de S/ 1.00 vienen a mi mente (otro día explico), comer una de las mejores pizzas en la Glorieta, el ver a Alberto Ísola en las tablas, o claro, el enamorarme de mi primer Starbucks.
Hay muchas historias que guardo en el baúl de los recuerdos (uyy, que frase de tía), pero sí, ahí están, y espero que alguno de ustedes comparta alguna conmigo.

raúl dijo
jajaja... ¿quién crees que compartiría algo contigo beba? no pasa nada con tus post...
19 Abril 2008 | 04:26 AM