Girls Just Want To Have Fun

Recuerdo hace unos años, cuando disfrutaba de un almuerzo familiar, tenía unos 14 años creo, hice un comentario que hizo que mi mami casi le diera un ataque cardiaco, de histeria, de pánico y demás dramatismos maternales que ustedes conocen muy bien. Pero bueno, no recuerdo como llegamos al tema, pero solté la frase: “Yo veo la convivencia como una opción”
¿Se imaginan? Bueno la tragedia no llegó a mayores, cuando le expliqué por milésima a mi adorada progenitora que era una idea suelta más no mi opción de vida.
Al transcurrir los años, este concepto, ya no tan descabellado (la época, las personas, y los pensamientos cambian, felizmente…aunque mamita no). Las parejas se arrepentían de no haber pensado mejor las cosas y conocerse un poco más, antes de lanzarse a la aventura que es el matrimonio, era ahora más complicado (léase por hijos, costumbre o porque pensaban que ya nadie iba a querer a un divorciado). Bueno, este preámbulo que les doy, es para decir, que bueno lo hice, convivo!!!
Pero no piensen que ya pasé la etapa de luto a mi madre y que por ello recién escribo, que he dejado de ser la niña que mi daddy aún ve en sus ojos, o que encontré al caballero andante que me sacó de mi castillo blanco. Noooooooo.
Es verdad, salí del hogar, pero salí para compartir un departamento miraflorino con dos chicas (Me siguen gustando los hombres, don`t worry!!!), pero es una nueva experiencia que la estoy disfrutando al máximo con todos los pro y contras que he encontrado en el camino.
Vivir en ese lugar, es una montaña rusa interminable, en que el drama es una realidad nata.
Hay risas…cuando se comparte secretos acompañadas de una buena copa de vino tinto, o pides una pizza y te sale con un adicional, porque recibiste al repartidor con una prenda que deja muy poco a la imaginación o te sientes feliz de pasar todo un día con un litro de helado como única compañía.
Hay peleas…cuando comes un arroz con pollo que no te corresponde, cuando el novio de tu compañera parece que vive con ustedes también, cuando escuchas música de Miguel Bosé, toda la bendita mañana o noche o dejas el piso del baño siempre mojado.
Hay tensión…cuando llegan las cuentas, cuando empiezas a buscar cachuelos o te enfermas de anemia cuando ahora ya no hay nadie que te obligue a comer.
Hay…Hay vida. Y eso, lo agradesco a ustedes dos chicas, de carácter fuerte que me han llevado a una experiencia única en mi vida, A ti, my friend de tantos años, que me estresas pero te adoro, y a ti, la amiga que espero conservar.
