Ella casi una niña...Diosss!! ya bordea los treinta pero quiere hacernos creer que tiene 15, lo único que anhela es un amor real (¿Fernando Colunga o Mauricio Islas?). Encontrar a su buen amor — heredero, galán, mujeriego—obvio, que la querría por su belleza interior más que la exterior, sin importarle que sea la sirvienta, una recogida o la vendedora de lotería.
Ella perdonaría debilidades con Ana Colchero, Karla Alvarez, Adamari López, Sabine Moussier, ¿Eugenia Cauduro? y someterse al carácter dominante de su progenitora.
Nuestro querido héroe, a pesar de su atractivo, es muy estúpido, y con engaños se deja envolver para casarse con la arpía protegida de la mamá.
En ese tiempo, nuestra querida María (casi siempre se llaman así, o no?), se embarazó a la primera, tiene infinidad de nobles y aguantados admiradores que sólo logran tocarle la mejilla, encuentra a su moribundo padre que tiene dinero que da miedo y ella se convierte en la dama bella, orgullosa y vengativa con modales de princesa...eso a la altura de los 300 capítulos.
Pero, my friends, el amor lo puede todo, y nuestra mujer engañada perdona la mentira para llegar al altar vestida de blanco(bastante fresca), y finalizar con un beso su historia de amor. Ah! no se olviden, los malos terminan desfigurados, locos, presos o muertos.
Es cierto, desde que alguien le hizo la competencia a Televisa, las historias varían, es decir se reciclan y modernizan...ahora Colorina es Edith Gonzáles, Rosa Salvaje es Thalía y Anahí es Quinceañera. Si esto no atrae al público telenovelero, fácil, para qué existe la copia de extranjeras?...a ver, ¿qué hace la Vale, con Betty la fea?